Dolor de espalda y calzado barefoot: comodidad y límites
El dolor de espalda es muy frecuente y puede estar relacionado con músculos, articulaciones, nervios, lesiones u otros problemas de salud. El tipo de calzado por sí solo no suele explicar todas las molestias. Los zapatos barefoot no pueden considerarse un tratamiento del dolor de espalda ni una forma garantizada de mejorar la postura.

El dolor de espalda tiene muchas causas
Ante un dolor nuevo o persistente, es importante tener en cuenta el cuadro clínico completo. La mayoría de los dolores de espalda habituales mejoran, pero algunos síntomas requieren una valoración rápida.
Cuándo buscar ayuda con rapidez
- pérdida de sensibilidad alrededor de los genitales o del ano
- problemas para orinar o defecar
- debilidad o pérdida de sensibilidad en ambas piernas
- dolor intenso después de una lesión grave o acompañado de fiebre
En qué puede influir realmente el calzado
Un zapato puede influir en la comodidad al caminar, la presión sobre el pie y la seguridad de la pisada. La puntera ancha y la flexibilidad resultan adecuadas para algunas personas y para otras no. Si el cambio de calzado empeora el dolor, deja de usarlo y consulta a un profesional sanitario.
Cómo probar zapatos cuando hay molestias
- elige la longitud y la anchura correctas
- el talón debe permanecer estable y sin rozaduras
- prueba un nuevo tipo de calzado de forma gradual
- observa el dolor durante y después del uso
Puedes descubrir los modelos entre las zapatillas barefoot ANTAL; consulta la guía de tallas.
Qué dicen las recomendaciones
NICE no recomienda las plantillas ortopédicas ni el calzado con suela basculante como tratamiento habitual del dolor lumbar. Además, una revisión sistemática sobre prevención encontró evidencia de baja calidad que no mostraba un efecto protector de las plantillas. La actividad física y el plan de tratamiento deben adaptarse al diagnóstico y a las indicaciones del profesional sanitario.
