Mi hijo cojea con los zapatos nuevos: qué revisar y cuándo acudir al médico

Una madre revisa el zapato de su hija al observar un cambio en su forma de caminar

No des por hecho que la cojera del niño se debe a los zapatos nuevos sin hacer más comprobaciones. Un calzado inadecuado puede causar presión o rozaduras, pero el cambio en la forma de caminar también puede tener otra causa. Si no sabes por qué cojea, consulta al médico.

Qué puedes comprobar en casa con seguridad

Sienta al niño y quítale los zapatos. Revisa los calcetines, los pies y el interior de ambos zapatos: una piedrecita, una plantilla doblada, una marca de presión o una costura rígida son causas visibles de molestias. Pregúntale dónde le duele; también puede señalar la rodilla o la cadera. No vuelvas a ponerle el zapato si reacciona con dolor. Si sigue cojeando después de descalzarse, no intentes solucionarlo haciendo que siga usando los zapatos para ablandarlos.

Cuándo buscar atención médica

Si no puede apoyar el peso sobre la pierna, tiene dolor repentino e intenso en la cadera, rodilla o muslo, fiebre con malestar general, una extremidad visiblemente deformada o su estado empeora, busca atención médica urgente. Si la cojera no tiene una causa clara y no presenta esos síntomas, contacta con su pediatra. El NHS recoge señales de alarma similares en sus recomendaciones sobre la cojera infantil.

Elige el calzado después de estas comprobaciones

Si se confirma que el problema estaba realmente en el zapato, vuelve a medir el pie y revisa la forma de la puntera. Te ayudarán la guía para medir el pie y el artículo sobre la presión en la puntera. El calzado nuevo debe permitir caminar cómodamente desde el momento de la prueba.