Zapatillas barefoot para trabajar de pie: cómo valorar la comodidad

Un dependiente, un profesor o una persona que trabaja en un estudio puede pasar horas de pie sobre un suelo duro. La cuestión no es solo si las zapatillas son barefoot, sino si se ajustan bien y cómo tolera una suela más fina durante su turno concreto. Si el lugar de trabajo exige calzado de seguridad, respete sus normas.
Qué comprobar antes del primer turno
Póngase de pie con los calcetines que llevará al trabajo. Los dedos no deben tocar la puntera ni quedar comprimidos por los lados. El talón no debe salirse de forma marcada al dar unos pasos. Ajuste los cordones para sujetar el empeine sin presión. No elija la talla únicamente por el número de sus zapatos anteriores: mida ambos pies y compare el más largo con la guía de tallas.
Cómo probar periodos largos de pie
Si empieza a usar calzado barefoot, haga la primera prueba durante una parte más corta de la jornada y aumente el tiempo los días siguientes según sus sensaciones. Distinga el cansancio habitual del trabajo de una presión, un escozor o un dolor nuevos. Cambiar de postura y caminar un poco durante una pausa permitida suele ayudar a ver si le molesta más permanecer inmóvil que la propia zapatilla. Si el dolor persiste, consulte a un profesional sanitario.
Para un lugar de trabajo habitual que no exija puntera de protección, vea las zapatillas barefoot. El modelo Antal Amada Tea Green es una zapatilla urbana de piel con espacio para los dedos; antes de pedirla, compruebe las medidas y la talla disponible.
