¿Las zapatillas te rozan el tobillo? Revisa el borde y el talón

Comprobación del borde de una zapatilla junto al tobillo

El roce molesto cerca del hueso del tobillo no significa necesariamente que solo haya que usar más tiempo la zapatilla para adaptarla. Primero identifica dónde se produce la presión y si el pie se desplaza dentro de la zapatilla al dar un paso.

Tres comprobaciones de pie y al caminar

  1. Ponte tus calcetines habituales, colócate de pie y señala con un dedo dónde toca el borde de la zapatilla el tobillo. Si presiona incluso sin moverte, el problema puede ser la altura o la forma del borde.
  2. Camina unos pasos. Si el talón se levanta y el borde solo roza la piel al caminar, revisa el ajuste de los cordones y comprueba si la zapatilla es demasiado grande.
  3. Revisa la costura interior y el calcetín. Una arruga en el tejido o una costura dura pueden generar presión localizada aunque la longitud de la zapatilla sea correcta.

Qué ajustar y cuándo elegir otra horma

Ajusta los cordones para sujetar el talón sin ejercer una presión molesta sobre el empeine. Prueba el calzado nuevo durante periodos breves en casa; no fuerces la zona dolorida. Si el borde presiona directamente el hueso del tobillo estando de pie, probar calcetines más gruesos no solucionará el problema de la forma. Si hay lesiones en la piel o dolor persistente, quítate el calzado y consulta a un profesional.

Al elegir otro par, compara la longitud del pie con la guía de tallas, consulta las zapatillas barefoot y el modelo disponible Antal Amada Tea Green. Lo decisivo es que el borde de la nueva zapatilla no toque la zona dolorida y que el talón se mantenga estable al caminar.