Juanetes y pies anchos: cómo elegir zapatos sin que aprieten

Si los juanetes o los pies anchos hacen que sienta a menudo que el zapato le aprieta, el problema no tiene por qué estar en el propio pie. Muchas veces la causa es la forma del calzado. Una puntera demasiado estrecha, una parte superior rígida y una talla incorrecta pueden aumentar la presión, el roce y la incomodidad.

¿Por qué pueden resultar incómodos los zapatos convencionales?

Muchos zapatos convencionales se estrechan por delante. A algunas personas les gusta ese aspecto, pero deja menos espacio para los dedos. Si el dedo gordo se desplaza hacia un lado por la presión, también puede cambiar la carga natural del pie. Esto puede producir tensión, sensibilidad a la presión o más cansancio después de paseos largos.

¿Qué características del zapato son más importantes?

Puntera ancha

Los dedos no deberían quedar unos encima de otros. Cuanto más natural sea su posición, menor será la presión innecesaria.

Parte superior flexible

Si el material es más suave y se mueve con el pie, roza menos.

Suela plana

Un talón elevado desplaza el peso del cuerpo hacia delante, lo que puede aumentar la carga sobre el antepié.

Talla adecuada

No basta con mirar solo la longitud. La anchura es, como mínimo, igual de importante.

Importante: el zapato no es una cura milagrosa

Una forma más cómoda y ancha no cura los juanetes, pero puede ayudar a reducir la compresión y las irritaciones innecesarias. Muchas personas notan una diferencia simplemente cuando los dedos tienen por fin espacio.

¿Qué conviene evitar?

Evite los modelos de puntera afilada, rígidos y estrechos, los tacones demasiado altos y el calzado que presiona el dedo gordo por el lateral. Si los pies se le hinchan al final del día, mídalos por la tarde o por la noche.

Si busca un modelo más cómodo para el día a día, vea la categoría de zapatillas barefoot o las sandalias barefoot para los días más cálidos.